LA VIRGEN CATÓLICA


Me tocas y noto un calor...
mi piel dormida despierta, se sorprende...
Me miras,
y siento una encendida tarde de verano
prendiéndose en mi pecho.
Me besas y me hago líquida,
me hago espuma.
Me hablas,
y me agito entre suspiros,
diriges mi respiración
con batuta experta
y me desplazas
me elevas
me haces parte...
La realidad se queda, ahí;
en otro plano.
la cordura se ríe,
el cerebro, me exige demasiado.
Quiero ser prudente
repasar los mandamientos;
mi madre, mi padre, mi maestra...
La cabeza me estalla.
¡A la mierda!
Una fiebre delatora abandona a la inocencia
el cuerpo se abre
no se resiste
no se frena...

Y LA FIERA, RECLAMA TU LATIDO

¡ Grita!
agárrate fuerte
cógete del pelo, tira.
Y si dudas, arráncate la piel.
Pero no digas que estás muerta...
Las canciones que te persiguen mienten,
las rancias plañideras mienten.
¡Mírame, respira, despierta!
y si dudas, escucha a tu corazón
escucha el argumento de tu pecho
el potente quejido de tu estómago...
Si tienes hambre y sed,
no estás muerta
si lloras,
no estás muerta,
si en la lengua tienes palabras peregrinas,
no estás muerta.
Abraza lo que tienes delante
la oportunidad de matar lo te que duele,
de aniquilar lo que te aplasta.
¡Levántate!
El día que llega revienta,
deslumbra, enajena.
¡Levántate!
Eres valiente, eres mujer...
Y la fiera, reclama tu latido,
el pulso que desafíe a la tristeza.
Sal a su encuentro,
corre, galopa, trepa, grita...
¡No estoy muerta!

GIOCONDA BELLI. EN MAYO ESTARÁ EN GRANADA RECITANDO SUS POEMAS, LOS QUE PODÁIS DISFRUTADLA.

GIOCONDA BELLI . Siempre es un placer beber de su poesía fresca, poderosa y rotundamente femenina.


"ESTOY VIVA COMO FRUTA MADURA"

Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.
No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.
Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavales alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

REGRESAS DEL OLVIDO

Nadie vino a la fiesta.
los invitados sin respuestas
no llamaron con disculpas
no mintieron
no justificaron ausencias.
Nadie vino a la fiesta.
la certidumbre es el galardón de los pacientes,
pero la soledad aplasta.
Los convocados, no te recuerdan
las casas, que han permanecido entre torturados escombros
se asoman burlonas, entre árboles
que no sucumbieron al aburrimiento.
Calles, plazas, avenidas...
Sufrieron abandonos
derrumbes del desconsuelo.
Nadie vino a la fiesta.
Parece que el dinero que ahora derrochas
no compra lo que no tiene precio.
Regresas del olvido
a una ciudad fantasma.
Donde la fortuna corteja hoy
lo que ayer estaba muerto.

NO QUIERO ATRAVESAR EL MURO

Recorro un tiempo mustio, indolente, desteñido...
La inercia me lleva.
Sé que mortifica tus segundos como los míos.
Yo no quiero estar aquí,
sé que no quieres abrazarme
no quiero abrazarte ahora,
sé que tus ojos no enfocan hacia mí.
Desde que no me ves,
me quiero más
respiro mejor.
No me duele la desidia
no te conozco
no te siento
no puedes atentar contra mí.
Estoy, blindada...
Lejos, suena la canción preferida,
la mecánica de la memoria falla
nada ni nadie que llegue hasta aquí me encontrará.
No quiero atravesar el muro.
Y sí, el estrépito que escuchas
proviene de mis entrañas.
Envíame lo que no te deje espacio,
o mejor, sales y lo tiras a la basura.

UNA AMAZONA ASFÁLTICA

He querido muchas veces
cruzar la calle
y vivir la vida de otra.
Sentirme la mujer
que se sube a ese taxi
una carrera incierta y misteriosa.
Ser la que en el cine
besa a un hombre que no es el suyo.
La que toma de la mano a una niña,
muy distinta a la mía.
Ponerme el sombrero aquel,
que parece un nido de golondrinas
y atreverme como esa,
con una minifalda que corte la digestión al de enfrente.
Ser la chica de la panadería
despreocupada y tontona
que dedica miradas alegres y consoladoras
a cualquiera.
Cometer algún delito
del que no arrepentirme,
y correr sin permiso
y gritar
y reír desencajada...
Ser una amazona asfáltica
fuera del tiempo y la ley.
Surcando cuerpos
devorando aleluyas,
con los labios extenuados
y las mandíbulas doloridas
de morder lo prohibido.

DAME VENENO


No preguntes más por el futuro.
Estamos ante el abismo de las conciencias.
El fin del individuo.
La guerra desatada es sutil
no hace sangre
no parece violenta
Nos aniquilan con políticas sociales;
todo se convoca por el bien colectivo,
consuelo de etiquetas
un horror, de subterfugios
evasivos del poder...
Los cuchitriles,
habitáculos del inframundo cotizan en bolsa.
Ya nadie tiene metas,
ni dolor en el corazón.
Los marginales,
vivimos del transplante de las pocas letras no muertas,
hibernando en hospicios de tercera...

Dame veneno.
Matarratas que sea efectivo.
No quiero vivir,
para sentirme
el ser más frenéticamente opuesto a lo que era.

UN DÍA PARA RECORDAR A LOS QUE DEJARON HUELLA EN EL CAMINO.


Desde niña me ha acompañado, en todas las etapas siempre encontré el poema ideal para el consuelo, el refugio y el aliento, el motor que necesitaba para continuar el camino. Nunca comprendí la desidia de otros autores que incluso renegaban de su talento, para mí, una de las grandes poetas de todos los tiempos, que nunca me ha defraudado ofreciéndome momentos maravillosos, de fuerza, imagen... Que con una aparente sencillez en la forma, nos ofrece un trasfondo que merece la pena investigar...

El poder de su palabra, directa sin los remilgos al uso en la época, nos deja muchas veces sin aliento.

En un día como hoy, uno más que usamos como excusa, no viene mal recordar a los que un día nos guiaron, nos tendieron la mano, y nos mostraron algo que podía hacernos felices el resto de nuestra vida, LA POESÍA. Sí con mayúsculas porque Gloria Fuertes es una poeta enorme, inmensa, y eterna.

Este libro me impactó cuando tuve la oportunidad de leerlo y el poema que he elegido creo que es una buena muestra de todo lo que Gloria era capaz de entregar la causa poética.





HAY UN DOLOR COLGANDO. de "Aconsejo beber hilo" 1954- Gloria Fuertes.

Hay un dolor colgando del techo de mi alcoba,
hay un guante sin mano y un revólver dispuesto,
hay una exactitud en la aguja del pino
y en el icono viejo llora la Virgen Madre.

Todo esto sucede porque estamos cansados.
La vida no nos gusta y seguimos inertes.
A lo mejor venimos para ser algo raro,
y a lo peor nos vamos sin haber hecho nada.

Vienen los gatos flacos con lujurias en la boca
cantando eso que cantan a los pies de la urna,
y salen los espíritus debajo de la cama
cuando crecen los naipes en las manos del fauno.

FACTURA (COARTADA DE UN ATRACO)


Harta de robos,
de sospechas malolientes,
de vendedores de todo con o sin corbata,
de fumadores descafeinados
de tiempo gratuito.
De ladrones recalcitrantes en fundas
azules, verdes o amarillas...
Ladrones con herramientas
oxidadas, purulentas, lánguidas, aceitadas...
Herramientas de mentira.
Ladrones especialistas:
De lo higiénico
de lo gaseoso
de lo que no cierra,
de lo que no abre
y no enfría.
harta de ladrones que pintan paredes,
que consumen paciencias
de casas gastadas,
pero amables
que perdonan y olvidan...
No vengáis a mi casa
a robarme.
No en mi cara,
a presentarme una coartada/factura.
Un atraco a mano armada.
Yo no soy
una mujer paciente,
que calla y da propina.

PERDONA SI TE PISO

¡Despierta!
Ponte guapa
la luz devora,
el corazón sangra los sueños de antesdeayer,
suspiran amapolas sangre azul,
la roja escalinata no conduce al infierno.
Te miente el paisaje
y el paisanaje.
Duele dentro,
duelo en el portal de al lado.
Perdona si te piso...
Derramaré el hechizo sobre las cortinas.
Despierta, espabila, salta...
Y nunca llores.

EL AZOTE DE LAS RECOMENDACIONES

No hables más de liviandades
Lujuria
sexo
vientres
literatura
y humedades varias.
No en bares
trasnochando soledades
salpicadas de tinta
cerveza y humo de colegas.
No te pega.
A tu edad
ya no es tiempo
de estos excesos.
A tu edad
tendrías que pensar
en estabilidad
en hipotecas
en desafíos económicos
rentables, confortables...
Tendrías que tener:
Una casa o dos
un coche o dos
un perro
y/o
un gato.
Porque peinas canas
y te ríes demasiado
y tienes arruguitas
que pronto serán arrugotas,
y deberías tener más hijos
antes de parecer su abuela,
y tendrías que haber disfrutado
de algún premio selvático
o de alguno, en plan
crucero por el Mediterraneo.
Porque el tiempo pasa,
y, dime;
dime qué has hecho...
Perdiste muchos trenes
y te diste la vuelta.
Y algo que me preocupa.
No escribas más versos,
como si tuvieras veinte años.
No sigas con eso de que eres poeta.

UN POEMA DE MICHEL HOUELLEBECQ


EL AMOR, EL AMOR.
En una sala porno, jubilados jadeantes
Contemplaban, escépticos,
Los brincos mal filmados de parejas lascivas;
Sin ningún argumento.
He aquí, yo me decía, el rostro del amor,
El auténtico rostro.
Seductores, algunos; esos siempre seducen,
Los otros sobrenadan.
El destino no existe ni la fidelidad,
Mera atracción de cuerpos.
Sin apego ninguno, sin ninguna piedad,
Juegan y se desgarran.
Seductores algunos, por ende, codiciados,
Llegarán al orgasmo.
Hartos ya, tantos otros, no tienen ni siquiera
Deseos que ocultar;
Sólo una soledad que acentúa el impúdico
Goce de las mujeres;
Tan sólo una certeza: 'Eso no es para mí',
Pequeño drama obscuro.
Morirán es seguro algo desencantados,
Sin ilusiones líricas;
Practicarán a fondo el arte de despreciarse,
De modo bien mecánico.
A quienes nunca fueron amados me dirijo,
A quienes no gustaron;
A los ausentes todos del sexo liberado,
Del placer ordinario;
No temáis nada, amigos, mínima es vuestra pérdida:
No existe, no, el amor.
Es sólo un juego cruel cuyas víctimas sois;
Juego de especialistas.



Hace tiempo que no me acercaba a la obra de este autor, que como poeta me fascina, por su impactante voz, llena de crudeza, de un realismo desgarrado...
Javier Belinchón es el responsable de que me haya sumergido de nuevo en él. Desde mi humilde morada y sin cerraduras, muchas gracias, Javier.

Y LA PALABRA TE DIO ALAS

El dueño de las horas,
no sabe de los sueños cotidianos,
de los arrebatos nocturnos,
de los cuentos desgastados.
Desconoce los deseos
ocultos entre las sábanas.
No sabe de las sombras,
las mira con ceguera.
No entiende,
que desde que tienes alas,
sus dominios ya no duelen.
Fueron fumigados
con grandes dosis de conocimiento,
orquestados en estelas vespertinas,
rastros de letras,
conjuntos interminables de oraciones,
capaces de mitigar lo sufrido.
El implacable desdén de la ignorancia...
Y la palabra, te dio alas.
Te otorgó la sensatez,
el equilibrio.
Te concedió el placer
de conquistar el aire...
La libertad para abandonar
el olvido.
Un privilegio azul,
un celeste fruto,
respirable, comestible.
Un líquido puro,
potable, oxigenado, bebible.
El combustible ideal
para atreverse a interpretar,
lo no vivido.

CUESTIÓN DE OMBLIGOS

Había una vez un cuento
en el que sí quise estar.
Decidida, solicité una prueba.
Pero alguien;
un ser desgraciado,
me dijo, que en ese cuento,
no admitían niñas como yo,
pregunté, que cómo era yo.
Y todavía estoy esperando...

Para estar en ese cuento,
no necesitaba ser alta,
ni delgada,
ni demasiado rubia,
sólo tenía que hablar con claridad,
ser natural y mirar a los ojos.
No entendía entonces...
Pero había un obstáculo.
Mi ombligo no era el que estaban buscando.
Yo no había leído nada de ombligos.
No estaba en el guión,
no estaba en el cuento que soñé,
por el que me corté el pelo,
por el que me corté la timidez,
por el que asesiné las ganas
de salir corriendo...

No sirvió de nada reclamar,
ni lo que me tiré del pelo.
Otra, que no sabía hablar
que de natural tenía menos que el yogurt
y jamás miraría a los ojos.
Tenía el ombligo adecuado.
Lo mejor de esa experiencia,
que me preparé tanto para el papel
que después siempre he sido la protagonista.

CONJURO


Crepúsculos ováricos
menopausias sin pudores
varices irreductibles.
Impolutas madres del apogeo.
Hijas de cimbreantes cuerpos.
Todas mujeres deseo,
mujeres que arden
mujeres que claman.
Irredentas mujeres
mujeres inmortales
mujeres promesa...

Diosas todas
paganas todas.
Alineación al centro
Yo,
la hija de la ira y el perdón
la hija de la lujuria y del abismo
la hija del estigma, la del don.
La hechicera.
Os convoco consagradas
veneradas todas.

Os convoco:
Al clímax perpetuo,
a la sublimación de los sentidos.
Al éxtasis.
Un orgasmo irreverente.

Esplendorosamente, femenino.

SE VENDE


Lo primero que vendió
fue su cuerpo.
Pensó que al fin y al cabo
sólo era carne.
Su alma, permanecía a salvo.
No le dolió.
Ella que sabía de hambre,
de enfermedades transatlánticas,
de penas en el corazón
y en todas las canciones escuchadas.
No desgastaría su tiempo en lamentos.

Después quiso vender su coche,
nadie que sabía de su atento acento
subiría en el.

Cuando salió aquella mañana
y regresó sin pelo...
La miré con una ternura infinita.
La melena que lucía,
le recordaba a la niña que había muerto.
Porque ya no le quedaba nada...

Desde que vendió su alma,
su cabello no trotaba en las esquinas.

VERSOS PARA DÍAS INCIERTOS

Hoy parece un día igual.
Hoy sería como ayer.
Delirios, cavilaciones con mantequilla,
versos que husmean
que exploran las mañanas
que destripan los sueños
que golpean las ideas...
Pesadillas en café con leche,
pan con chocolate enredado entre versos.
Impostores en papel de aluminio para el almuerzo.
Un beso,
para el cole, recomendando lecciones de alegría,
rutinas en versículos adaptados,
para mi infanta.
Cerca, un clamor de cazuelas prematuras
me piden lo suyo,
mientras colegas que visito a diario
me advierten de las inclemencias del tiempo,
de su fútil existencia,
ronronean su inminente soledad...
Pero, los poetas son valientes,
son obstinados,
saben de derrotas,
conocen del dolor y la nostalgia...
¡Alentadores compañeros de fatigas!
Hoy ,no es un día como ayer,
hoy es el ayer de mañana.
Donde, todo comienza.

EL SECUESTRADOR DE PENSAMIENTOS

Mil años tendrías que vivir
para contar las palabras que conquistaron tu ausencia.
Desidia con la que contemplo
lo ganado y lo perdido,
con la que exprimo las soledades
que afligen a mi estómago,
a mi sexo pleno sin tus sobresaltos matutinos.
Ahora lo expongo al azar,
sin tragos de fervor
madurando silencios.
Mil besos tendrías que derramar,
para contar las veces
que te hundiste en mis versos.
Siniestros interrogantes
que me torturaban,
y que ahora martillean tu derrota,
suplican perdón.
Yo no perdono.
No la perversión.
No al que pretendía vaciar mis recuerdos.
El secuestrador de pensamientos
tendría que vivir,
mil años más,
y agotar su llanto,
su semen,
su sudor...
Y agotar sus alaridos de animal desahuciado.
Para violar, un solo segundo de mis silencios.

UN SÁBADO CUALQUIERA

Prietos todavía los encantos,
la noche prometida
aturde a los sentidos.
Cantinelas de cadenas,
condenas que reclaman
los de la calle Libertad.
Aparece un perseguido
un arcángel repetido,
púber, niño.
¡Sube!, que te llevo...
Un hipnótico soniquete,
envuelve al que agonizará en domingo.
No preguntes, no pienses, olvida, es divertido ser otro, es bueno perderse de vista...
Si te tomas esto, serás libre.
Si te comes esto volarás.
¡Mira, cuántos colores, saben a cielo!
Si ves a mi madre, dile que no me espere.

NO ESTABAN TUS ZAPATOS



Tenemos que hablar.

Y no me sonó a amenaza.

Me sonó a reencuentro,

a principio, a nuevo.

Tenemos que hablar.

Y me abrazaste sin permiso,

como antes.

Y me oliste el cuello, arrastrando la nariz,

como antes.

Y me acariciaste la frente,

sosteniendola entre tus dedos,

antes mágicos.

Parecía que me querías.

Tenemos que hablar.

Tenemos que hablar, sí, te dije...

Llegué tarde,

la calle me enredaba las piernas,

los edificios despedían olores añadidos,

no eran los de siempre.

Las gentes bulliciosas, mareantes,

me hacían retroceder.

Agotada, abrazaba la posibilidad.

El encuentro.

Los amantes, el deseo, la pasión, tenernos, sostenernos...

Llegué tarde.

Caminé hacia tí.

No estabas.

Ni tu luz, ni tu olor, ni tu nostalgia, ni tu ceguera, ni tu pálida sonrisa de mañana, ni tu arisco resurgir de borrachera, ni tu aliento obtuso, ni tu piel de menta...

No estaban tus zapatos.

Supe que subiste a un tren.

No quise saber más.

Salen pocos trenes desde aquí.

BLUES QUE RIMA CON FLAMENCO, UN REY... RAIMUNDO AMADOR.

Desde los trece años tocando por unas pesetas. Apodado el Sargento platillo, ha vivido y a tocado todo, dejándose empapar de los grandes, siendo humilde y entregado a su pasión. Un guitarrista excepcional y abierto amante de muchas músicas que tienen en común LO JONDO.

SUMINISTROS INMEDIATOS


Voraz te consumo
en el espacio simétricamente instalado.
Eres, el suministro inmediato.
Tentador, jugoso, apetecible.
Un envoltorio llamativo
resultado de píldoras de gimnasio
aderezos macrobióticos
y agua, de cuyo nombre no pienso acordarme...
lo que bebo de ti
lo trago sin sustantivo
y me dejo llevar
porque me río un rato
me dejo hacer porque
estás bueno, tierno y caliente.
Pero, no te equivoques.
Este cuerpo imperfecto
desea siempre cuerpos imperfectos,
aunque...
A veces devore la bollería fina.