
Bitácora literaria de una amazona asfáltica, o, el empecinado discurrir de mis letras por el mundo.
LA VIRGEN CATÓLICA

Y LA FIERA, RECLAMA TU LATIDO
GIOCONDA BELLI. EN MAYO ESTARÁ EN GRANADA RECITANDO SUS POEMAS, LOS QUE PODÁIS DISFRUTADLA.
GIOCONDA BELLI . Siempre es un placer beber de su poesía fresca, poderosa y rotundamente femenina."ESTOY VIVA COMO FRUTA MADURA"
Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.
No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.
Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavales alegres marchando hacia el colegio.
Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.
Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.
REGRESAS DEL OLVIDO
NO QUIERO ATRAVESAR EL MURO
UNA AMAZONA ASFÁLTICA
DAME VENENO
UN DÍA PARA RECORDAR A LOS QUE DEJARON HUELLA EN EL CAMINO.

HAY UN DOLOR COLGANDO. de "Aconsejo beber hilo" 1954- Gloria Fuertes.Hay un dolor colgando del techo de mi alcoba,
hay un guante sin mano y un revólver dispuesto,
hay una exactitud en la aguja del pino
y en el icono viejo llora la Virgen Madre.
Todo esto sucede porque estamos cansados.
La vida no nos gusta y seguimos inertes.
A lo mejor venimos para ser algo raro,
y a lo peor nos vamos sin haber hecho nada.
cantando eso que cantan a los pies de la urna,
y salen los espíritus debajo de la cama
cuando crecen los naipes en las manos del fauno.
FACTURA (COARTADA DE UN ATRACO)
PERDONA SI TE PISO
EL AZOTE DE LAS RECOMENDACIONES
UN POEMA DE MICHEL HOUELLEBECQ

Contemplaban, escépticos,
Los brincos mal filmados de parejas lascivas;
Sin ningún argumento.
He aquí, yo me decía, el rostro del amor,
El auténtico rostro.
Seductores, algunos; esos siempre seducen,
Los otros sobrenadan.
El destino no existe ni la fidelidad,
Mera atracción de cuerpos.
Sin apego ninguno, sin ninguna piedad,
Juegan y se desgarran.
Seductores algunos, por ende, codiciados,
Llegarán al orgasmo.
Hartos ya, tantos otros, no tienen ni siquiera
Deseos que ocultar;
Sólo una soledad que acentúa el impúdico
Goce de las mujeres;
Tan sólo una certeza: 'Eso no es para mí',
Pequeño drama obscuro.
Morirán es seguro algo desencantados,
Sin ilusiones líricas;
Practicarán a fondo el arte de despreciarse,
De modo bien mecánico.
A quienes nunca fueron amados me dirijo,
A quienes no gustaron;
A los ausentes todos del sexo liberado,
Del placer ordinario;
No temáis nada, amigos, mínima es vuestra pérdida:
No existe, no, el amor.
Es sólo un juego cruel cuyas víctimas sois;
Juego de especialistas.
Javier Belinchón es el responsable de que me haya sumergido de nuevo en él. Desde mi humilde morada y sin cerraduras, muchas gracias, Javier.
Y LA PALABRA TE DIO ALAS
CUESTIÓN DE OMBLIGOS
no necesitaba ser alta,
CONJURO


SE VENDE

VERSOS PARA DÍAS INCIERTOS
EL SECUESTRADOR DE PENSAMIENTOS
UN SÁBADO CUALQUIERA
NO ESTABAN TUS ZAPATOS

Tenemos que hablar.
Y no me sonó a amenaza.
Me sonó a reencuentro,
a principio, a nuevo.
Tenemos que hablar.
Y me abrazaste sin permiso,
como antes.
Y me oliste el cuello, arrastrando la nariz,
como antes.
Y me acariciaste la frente,
sosteniendola entre tus dedos,
antes mágicos.
Parecía que me querías.
Tenemos que hablar.
Tenemos que hablar, sí, te dije...
Llegué tarde,
la calle me enredaba las piernas,
los edificios despedían olores añadidos,
no eran los de siempre.
Las gentes bulliciosas, mareantes,
me hacían retroceder.
Agotada, abrazaba la posibilidad.
El encuentro.
Los amantes, el deseo, la pasión, tenernos, sostenernos...
Llegué tarde.
Caminé hacia tí.
No estabas.
Ni tu luz, ni tu olor, ni tu nostalgia, ni tu ceguera, ni tu pálida sonrisa de mañana, ni tu arisco resurgir de borrachera, ni tu aliento obtuso, ni tu piel de menta...
No estaban tus zapatos.
Supe que subiste a un tren.
No quise saber más.
Salen pocos trenes desde aquí.
BLUES QUE RIMA CON FLAMENCO, UN REY... RAIMUNDO AMADOR.
SUMINISTROS INMEDIATOS

















