LOS ESCOMBROS TIENEN SED

Fui una hembra desahuciada
bajando la pendiente
desafiando al hambre
al hombre que dice adiós
o hasta luego.
No mires ahora
lo que queda arde
lo que pide pan está muerto
los escombros tienen sed,
son hijos que piden la teta.
Fui la esposa del gerundio
amando, vaciando...
Domesticando las heridas fecundas.
Fui la esclava del rastrojo
la lisiada de occidente
que conquistó un terreno rojo
un árido montón
de brazos
de piernas
de ojos sin pestañas,
de intemperies...
Soy la mujer que desahuciada
provocó la ira
el cataclismo,
sí, yo,
la desprovista
la paria
la sin nada,
la que arrastrándose todavía
precipita piedras
para que vengan y se sacien.

LA BUENA EDUCACIÓN


Ella levantó la cabeza
sonrió núbil, correcta, cordial.
-Eres una niña, bien educada...

Ella levantó la cabeza
sentía el viento, como una caricia
la alegría, timidamente en el alma
y el corazón al trote...

Él, levantó una mano
una respuesta.
Ella, levantó una flor
una pregunta...

Ella bajó la cabeza.
Tenía un dolor antiguo en las entrañas.


SIN PERMISO

Nada ni nadie
evitará que sea quien soy.
Nada ni nadie
evitará que sea
una mujer que se mira
y ve lo que hay,
sólo lo que hay.
Nada ni nadie
podrá reducirme
moderarme
moldearme...
Yo soy la persona esencial
de mi vida.
Y tal vez
muchos prefieran no mirar
no verme
no sentirme
no visitarme
no vivirme...
Qué más me da.
Hoy escribo estos versos
con el descaro
del que se sabe al margen,
me permito esta licencia.
¿Hago mal?
Me quiero
y me da la gana decirlo
porque puedo
porque soy yo
quien escribe estos versos
y no tengo que pedir permiso.

...Y EL COLE ESTABA LEJOS

Se le estropeó el peor día
se le estropeó cuando el camino
estaba abierto
cuando todo en la mochila.
Se le estropeó
y no se pudo hacer nada.
La mirada agotada
la cordura aburrida
mustia, mordida, muda...
Y dijo adiós sin voz.

Se le estropeó la madre.

Y el cole estaba lejos
y llovía dentro
y no tenía a nadie
y el dolor,
no se cansaba nunca.
Me dijo hola
y se me paró el mundo
me dijo hola
y no podía respirar.
Me dijo,
-llévame,
se me acabó la madre.

MIS GRITOS, LOS PIERDO de Ingeborg Bachmann

Mis gritos, los pierdo
como otro pierde
su dinero, sus monises,
su corazón, mis gritos
grandes, los pierdo en
Roma, en todas partes, en
Berlín, pierdo en
las calles gritos,
verdaderos, hasta que
mi cerebro se llena de sangre
por dentro, lo pierdo todo,
tan sólo no pierdo
el pavor de que
uno pueda perder sus
gritos, cada día y
en todas partes.

TENGO LOS VERBOS EN EL DISPARADOR


lánzala y que me dé de lleno
no importa que me abra la cabeza
no me incomoda la sangre
si es la mía...
Me servirá para hacer álguienes
que suban las escaleras
y pregunten qué me pasa.

Que venga la palabra
aunque sean proyectiles
y me griten,
no me importa
un adverbio que salpique
un adjetivo...
Eso sí,
que les arranquen el rimbombante
soniquete.
Si se me abre la herida,
porque un sustantivo
me aprieta desconsiderado
con los brazos de la monotonía...
¡Cuidado!
que tengo los verbos en el disparador...
y que brote la sangre cuanto quiera.

GRITAR, SI ALGUIEN ME ABURRE

Reivindico
no ser inteligente
y hacerme la tonta.
Ponerme abrigo en verano
y llevar descubierto el corazón
aunque arrecie un invierno
bastardo y descontento...
Reivindico
mojarme cuando la lluvia cae
pertinaz y achaparrante
cuando todos regresan al calor
de sus hipócritas estufas
de llama ancha
de banda estrecha
de mugre de diseño...
Reivindico subirme por las paredes
gritar,
si alguien me aburre
y si se me para el corazón
cuando veo a un mendigo
enseñando el muñón pespunteado...
Reivindico a las putas que te dan calor
al músico que te da esperanza
a ése, de otro color
que me guiña un ojo
repartiendo exotismo
con pícara intención...

Reivindico al jorobado
al rastrojo
al chichón
al que bebe y levita
y se confiesa anónimo.
Vecino de este infecto mundo.
Qué bello es vivir...

EL ENEMIGO DE JOSÉ HIERRO


Nos mira. Nos está acechando. Dentro
de ti, dentro de mí, nos mira. Clama
sin voz, a pleno corazón. Su llama
se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.
Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
Huyo, y su negra sombra se derrama,
noche total que sale a nuestro encuentro.
Y crece sin parar. Nos arrebata
como a escamas de octubre el viento. Mata
más que el olvido. Abrasa con carbones
inextinguibles. Deja devastados
días de sueños. Malaventurados
los que le abrimos nuestros corazones.

De 'Cuanto sé de mí' 1957"

PORQUE TE SALVARÉ

Cuenta conmigo
si quieres alguien
que te corte la respiración
aunque sea domingo
aunque vengas retorcido
por la rabia
la resaca
el perdón
los olvidos...
Cuenta conmigo
para herirte en la vergüenza
y no dejarte retroceder
ni reparar
la trémula mañana.

Si tu mandíbula
reclama mi sabia
un líquido que todo lo cura,
cuenta conmigo
porque te salvaré,
porque haré que la razón
salte, brinque, se rompa sin caer...
Pedazos con los que haré caldo.

Porque beberé/besaré tu corazón
desatando la velocidad
de tu sangre.

EJERCICIO DE GRAMÁTICA DE NUNO JÚDICE


Quiero dedicar este poema a Pepe Pereza y a David González, también al resto; damnificados, que nos sentimos dolidos y tristes ante el atropello... Decir sencillamente sin aspavientos que estamos aquí por y para la poesía, por y para el que quiera escuchar.

Tú, a quien
los vientos recorren
con los labios
del horizonte,
y una nube extraña cubre
como la sábana amarga
de la madrugada: dame
tus manos, ahora
que tu nombre se
demora en los oídos de la tierra;
o corre por ese río
subterráneo que desagua
en lo hondo
de los espejos, de donde
ninguna voz te llama.

Tú, el más
abstracto de los pronombres,
vestida con el fuego sordo
de la última vocal, como
si una sombra de silencios
danzase por entre
murmullos y memorias: no
partas con el nacimiento del día,
el sueño vago de un deseo,
o la luz efímera
con
que te miré.

Quédate en la tinta de mis dedos,
resto de un verso, secreto
sin rostro; o llévame contigo,
limpio de reflejos y pronombres,
mientras un rumor de fuente
me enseña a encontrarte.



De "O Movimento do mundo", 1996 recogido en la antología "Tú, a quien llamo amor" Poesía Hiperión.

FINA ESTAMPA LA DE ATAULFO ANILINAS. ( Un guiño para Pepe Pereza)

Sí, le conozco
se pasea dando tumbos pseudoliterarios
con un atuendo de pésimo gusto
y plancha huída
frases gastadas y anodinas
cabeza alta de patético ejecutor
certeza de apuesto maduro
viajado, versado
en lo divino y lo humano.
Sí, le conozco
letras abotargadas
petulante monotonía
superlativa orientación
a derrotar paciencias.
Un decadente porte trasnochado
mascullando/farfullando versos...
Sí le conozco
y me dices que te habló de mí,
de lo que caza
con letras y suspiros ebrios
de madrugada...

Lo que me espanta
es que me incluya jactancioso
entre sus presas.
Yo,
que con diez minutos
que estuve ante su estampa
y respiré su destilada osadía
tuve que arrojar mi bilis
en el baño más cercano.


Este poema existía en la recámara y cuando leí el cuento de Pepe Pereza "Conversación absurda" en su blog, http://pepepereza.blogspot.com/ vi claramente que su protagonista masculino era el mismo que el de mi poema, qué cosas... He añadido el nombre propio al título original de "Fina estampa", me parecía que era lo más lógico, pero es a modo de guiño pues será para Pepe una sorpresa e ignoro su opinión.

LA MIRADA TRANSVERSA

Todo en la cabeza
el sonido vesicular
las lánguidas horas hedientas
cenizas de otros siglos
las idas y venidas
la mirada transversa...
Es complejo el sentimiento,
pero luego, dicen que te premian
no poseo las riquezas necesarias
se me alborota el conocimiento,
si ardo en locuras
no camino lejos de ti,
parpadeos prescritos
por doctores del dolor...
Todo se estira
se afloja
se enchiclece hasta el límite...
Dónde persiste la barrera
dónde sujetas lo que habla
lo que brilla
lo que se burla de los sueños.

Los pasados repentinos
nos acorralan haciéndonos
nostalgia.

NUNCA ANTES DEL CAFÉ

A ti te pasa igual que a mí
necesitas peinarte las mañanas
arrimar tus pestañas a la ventana
ordenar tus pensamientos con perfume,
decirle al espejo
que por favor te reconozca.
A ti te pasa igual que a mí
no sabes renunciar
y temes que el pasado
sea indiscreto.
No soportas que te digan la verdad
antes del café...
A ti te pasa igual que a mí
abres la vida de par en par
te dejas conducir afuera
concedes una oportunidad
al vecino del segundo
al antipático que te da
con la puerta en las narices.
Y llegas a la calle del dolor
te convences de que
el sol lo cura todo
y te lanzas a la conquista terrenal
donde fluye, lo que todavía
duerme.

HIJA DEL DUERO

Fotografía realizada por la "la hija del Duero" Adriana Rguez Leonardo.

La arena
niña de hoy
acaricia tu piel
ayer la mía.
Clara es la luz
que alivia al Duero en la espera
sola, la palabra
duradera en la orilla
respira tus encantos de niña/mujer.
Mecida en sus aguas de ayer
intrépida,
conquistando lo que fluye,
hoy contemplo lo que eterno se vence
coqueta
dejándose
alejándose
aclarando en un líquido poderoso
el futuro
preguntando por el peso del cielo
de las nubes
de la tierra,
por el peso del mundo.
Aguas crecidas
aguas desbordadas
aguas enlodadas en silencios.
Secuencias que se pasean
por mi mente adulterada/acidulada
de adulta que sólo recuerda...
Y llega septiembre torturador
merodeador paciente
y anuncia tardes livianas
que ahora se apoderan del verano
del día que sufre pérdidas.
Mírame, con restos en el pelo
rubor en las mejillas
regálame, la furia de tus ojos
y lánzame, lo que fui ayer
lo que eres hoy.
Hija del Duero.

"AHORA QUE NADIE NOS VE" de David González


No:
yo no escondo mis barreduras
en los suburbios de las alfombras
ni tampoco
como en la edad media
arrojo mis desperdicios a la calle
a través de una ventana abierta
ni tan siquiera echo mi basura
en una bolsa negra de plástico
y
la meto luego en el primer contenedor
que me encuentre por la calle.
No:
yo no hago nada de todo eso
yo la recojo con el HAZ de ramas
de la escoba de mi propia poesía
y
después
la escribo a mano
con mala letra
con muy mala letra
y
la reciclo con mi bolígrafo
sobre esta hoja de papel
inmaculada
mente
blanca.


David González de "En las tierras de Goliat".

MAÑANA ESTÁ MUY LEJOS

Dame hoy lo que meter en la maleta
recogeré

las razones para mi marcha
agarra si puedes la última lágrima,
la pena
deja flores marchitas
gotas de sudor agrio
en el primer verso
en el primer te quiero
en el abrazo que no te di
en el beso que no me robaste.

Mañana está muy lejos...
El recuerdo es caprichoso y pasajero
prisas atolondradas
cafés
caricias
canciones
camisas
perdones compartidos en la huída...

Quizá me quede atrás
tal vez no llegue nunca...

mañana es el viaje
la aventura,
mañana se preña

de dudas con sol
de hambre con fortuna
de silencios con ruinas
de tesoros sin dinero
de seguir viva queriendo...

Mañana, huele a sueños
que me respiran.