EN LA ORILLA DE LA REALIDAD

Una mujer busca
una mujer no alcanza.
Ha perdido la voz
ha perdido la casa
la flor, la fuente, la hoguera...
Ha llorado por mundos
nutridos de oradores
predicadores huecos
henchidos de avaricia.

Una mujer sola busca
una mujer no contamina.
Ha perdido la guerra
ha perdido la melodía
ha construído fantasías
que se caen
detrás
encima
al lado...
En la orilla de su realidad.

No sabe de amor
no sabe de placer
no sabe de gozos al oído
de susurros vespertinos
de improvisadas caricias...

Una mujer busca,
sola.

Una única dirección.

LA PALABRA MUERTE

Cuando llegó
nadie habló
tan solo un suspiro
rompió el centro.
Había un sentir colectivo
éramos muchos...
La boca se me estaba quedando
sin jugos
el esófago blando
la sonrisa espantada.
Era siniestro el mensaje
nadie dijo ven
nadie dijo vete
nadie dijo:
pronto, luego, ahora...
Cuando nos miró
la vida dijo basta
la prisa dijo hasta luego
la flor se cerró
el desierto irrumpió
sumiso, manso...
Tan solo tú
pronunciaste, respiraste, arrastraste
la palabra hasta mí.
Era blanca
era libre.
Era sola.


ME LLENO DE TÍ. (Dedicado a Jose Antonio, un valiente en mi vida)

Bebo de tus pensamientos vagabundos
deslizándose por tu frente
abrazándome al mirarte...
Y tengo toda la fe
depositada en el rescoldo de humanidad
que me dejo tu vientre.
Tengo toda tu luz dentro
tengo la plegaria insidiosa de tu conciencia
quemándome la garganta
tengo la calidez de tu calma
tu cálida soledad
cuando transita
de tu sol a mis ojos
de tu luna a mi alma...
Y bebo de tu corazón
y sueño con la razón intacta
y te creo
y te quiero.

LA GOLONDRINA

Imagen tomada desde mi ventana.

Se aficionó a mis ruiditos
de siesta y sobremesa
se acostumbró a los suspiros
respiros de intemperie
se arrimó a los pensamientos
que destilaban nostalgias,
borracheras de solsticio
penitencias mañaneras de resaca.
Tenía paciencia
esperaba su turno
convertía su nido
en pedacitos fortificados
residuos ciudadanos
esperanza, hogar/ refugio.
Si no estaba
algo me faltaba
si no la escuchaba
no me oía.
Confidente de mis trozos
sostenedora
de un mundo que se tambalea...
Arriesgando, desafiando la gravedad
habitando este verano infernal
cargado de calor
sombras, heridas, harapos...
Consolando mi manera de sentir
la vida, la tierra, el pan...
La tierna protectora ejemplo
la conductora
la suministradora
la transportadora de alimento.
De aliento.

TENER BUEN OÍDO, O TENER OÍDO DE NADADORA


Estoy que me subo por las paredes, pero con algo más de energía en estos momentos, aunque completamente sorda y dopada, paso a contaros un poco de mi odisea particular: primero el peregrinaje por urgencias, centros de salud, y un médico, y otro, y otro, hasta que oh!!! milagro, el especialista, el otorrino cuyo nombre de bollo delicioso está dominando mi mundo interior, convirtiéndolo en un estado de impás constante, entre gotas, que provocan sacudidas de dolor infernal, taponamiento, supuración, aturdimiento soponífero y otras similares lindezas curativas, además de los orgullos de laboratorio, también llamados antibióticos, antiinflamatorios, calmantes, protectores gástricos, etc. Todo un cóctel que explota en mi cuerpo, me deja herido el ánimo, descompuesto el orgullo, anulado el entendimiento y con una mala leche sorda, que me cago en todo lo que se menea, incluído el Doctor Coscarón, ¡qué rico! que me está haciendo pasar un calvario durante días, para decirme: -Que tenga paciencia, -oiga que yo sé que la cualidad principal de un paciente es la paciencia, y continua diciéndome, que estoy mejor, aunque no lo note, que el oído que más me duele es el que tiene mejor evolución clínica... Incongruencias similares a mollogón, y yo, queridos amigos que soy una tía fuerte, resistente, con sentido común y del humor, me hago líquida y me pongo a llorar desconsoladamente perdiendo por completo otro de mis sentidos, el de la vergüenza. Y él, se limita a decir , sin empatizar con mi dolor, que haga bien el tratamiento, que me durará bastante, que me olvide de nadar... que no use ni gorro, ni tapones; vamos que no sumerja la cabeza. Y yo queridos amigos, me veo en la piscina nadando con la cabeza fuera, "per secula seculorum", como las señoras que temen perder sus peinados de veinte euros, de las que por cierto me he cahondeado toda la vida. Y para más inri, se lo comento a mi madre y me dice: -Ves, nunca se sabe, a lo mejor... Si claro, nunca han metido la cabeza y tienen otitis del nadador.

TEMER A UN SER MUY PEQUEÑO

la hija de un guerrero
nunca llora
la hija del sol
si llora
serán lágrimas de fuego
de oro
amarillas lágrimas que queman.
Pero, la hija del sol
tiene frío
-Si no quieres volar, déjate caer...
Alguien me aconseja.
y toneladas de palabras del absurdo
se precipitan en la caída
empujando a mis ideas.
-Dónde vas,
hija de la ira y el perdón.
Ese al que temes
es muy pequeño.
Ya no le quedan
palabras para escoger.

SEGUNDA DIMISIÓN DE JOSE LUIS ZÚÑIGA


Dimití de poeta
al comienzo de alguna primavera
hace ya tantos años… Era joven.
Ahora me he dado cuenta
de que nunca lo fui
(quiero decir, poeta). Petulancia
de tal envergadura
no se sostiene ya: soy lo que soy,
un tipo que se escucha y aun pretende
que le escuchen los otros. Algo extraño
en los tiempos que corren, que, por cierto,
no son tan malos tiempos para nada.

La poesía es un arma cargada de ignorancia
y de mucho amor propio.
Ejercer de poeta es cosa fácil,
lo difícil es serlo. Por si acaso,
hoy vuelvo a dimitir.

HOY TENGO QUE HACERME LA MUERTA

Dile a la vida que no estoy
hoy no,
no quiero que me vea
no quiero que me escuche
no quiero que me señale,
me de licencia.
No quiero
que mi olor a hembra enjaulada
le encamine
le de la pista
encuentre el rastro...
No quiero responder
no estoy,
que el mundo siga
sin mí.
No preguntas
no deseos
no plegarias
no besos...
No quiero verbos encantados de conocerse
no versos embadurnados en ternuras
en soluciones que me saturen de respuestas.
No más pronósticos certeros.
Quiero errores que se acerquen
que me respiren
que me beban
que me digan que no
que me contagien
que me perturben
que me dejen sin aliento...
Y después,
me penetren sin escrúpulos
sin aditivos colorantes ni perfumes.
Pero eso mañana
porque hoy
no estoy.
Hoy tengo que hacerme la muerta.

MAÑANA BROTARÁN AGUAS MESTIZAS

Atentos los heavys
los abogados
los cobardes
los corredores de fondo
los honrados
los saltimbanquis
los merodeadores
los premeditados suicidas
los que asesinan
los proxenetas
los relajados
los testigos...
Perturbados que se masturban
que fecundan las esquinas
putas, putos.
los que viven de la farándula
que entre bastidores turbios
desfilan su fracaso.
Atentos,
los hábiles conspiradores de lenocinio
que dejan ver la débil propaganda
que defecan en madres púberes
con hijas maduras
con abuelas que sudan
que fabrican abrigos
armarios,
que se arrodillan y fuman
y callan
y vomitan
y después lloran.
Atentos también,
los que quieren lavar las conciencias
purgar las viles comisiones.
Mañana, brotarán aguas mestizas
no preguntes, observa
apunta, afina:
Vestiduras almidonadas
apolíneos cuerpos de saldo
derrotas consecuencia
abortos vespertinos
verdugos del futuro
correos de la muerte,
amantes de curvas sinuosas
ladrones con o sin guante
serviles transeúntes
glotones de carnes trémulas
folladores clandestinos
descarados buscavidas
enamorados que fornifollan también.
Bellos y bellas
que hacen el amor
operados, pornografiados...

Mañana, brotarán aguas mestizas
que habremos de beber.

EL TRASPASO


En la puerta había una nota que decía: Regreso súbito...
Me llamó la atención la frase, y pensé que si utilizaba ese adjetivo, sería por algo.
A pesar del bochorno, me sentía aliviada, el local parecía tener posibilidades, aunque, no veía el letrero de SE TRASPASA y la situación era un tanto confusa. Un toldo hecho girones, me proporcionaba algo de sombra y decidí esperar...
Mi mejor amigo me lo había comentado, una tiendita con un poco de todo, en un pueblecito cerca de la gran ciudad, que permita la escapada y con la posiblididad de sentirse en otro mundo, donde todo transcurra de manera narural, donde poner a prueba el instinto y dejar que todo fluya...
Después de un buen rato, la señora que me observaba sentada, en la terraza del bar de en frente, el más cutre del pueblo, rubia de bote, gorda de más; me hizo un gesto, invitándome a que me acercara y sentara a su lado. Me ofreció una cerveza, era simpática y parecía muy aburrida, con ganas de compañía y cháchara. Antes de que pudiera abrir la boca, me espetó: -No creo que tenga que tener en cuenta lo de la nota. Conozco... Bueno, conocía muy bien al propietario. Ningún familiar vino al funeral, por eso nadie la ha quitado, y es que el viejo era un optimista. Pero... Si usted quiere un buen negocio, le ofrezco este bar, me jubilo el mes que viene, usted parece una mujer emprendedora, y si no le gusta el bar, tengo... Perdone, tuve que frenar su embestida laboral. -Me esperan, le dije levantándome de la silla, he de irme, muchas gracias por todo, lo pensaré...
Caminé con una sensación de agobio en el estómago, recondando las palabras de Claudio, sigue tu instinto... Aceleré el paso, no deseaba pasar un minuto más en una tierra donde parecían sobrar las oportunidades.

UN ACENTO IMPOSIBLE, UN POSIBLE FIN


No te vayas
y si te vas
deja la palabra
derrámala
no inventes excusas
es en vano tratar de perseguir
sueños de desconocidos.
Déjame a oscuras
escondido tengo un don
un acento imposible
un posible fin
un placer cotidiano que me ata a la vida.
Tengo la palabra
y tengo tantas palabras para llenar mis días
tengo la palabra origen
tengo la palabra vida
tengo la palabra libertad...
Un cóctel de palabras
prosperan a cada segundo
paseando por el futuro
que profético sostengo en mi memoria.
Si te vas
déjame la palabra más usada
la más ajada
la más olvidada
la recogeré
la recompondré,
para mi
será a estrenar.

SABANA, CORDÓN UMBILICAL

La sábana por la que has de colgarte
se ha nutrido de versos/lamento
de vivos y muertos
de tenues llamaradas
de variopintos huéspedes
de calumnias sin medida
de saltamontes muertos de risa
de hambre
de sopor
y hasta de canguelo
que no se pira ni respira
ni se deja evaporar.
La sábana que retrocede
te hace cosquillas
te vence arrodillado
te tuerce y se retuerce
te alivia las respuestas
te quema la garganta
los suspiros
las mariposas que debían aletear...
Huérfana de sombra
la ventana por la que la sábana suda
reanuda esquiva las mentiras
pena la nota compunjida.
Sábana vida
sábana estela
sábana, cordón umbilical.
Te sabes muerto
y asido a la vida
y con sólo levantar un dedo
puedes aupar
el lentro crujir de los pasos
elevarlos por encima de todas las cabezas.

AUNQUE FUERA UN INSTANTE

Este poema es de todos y cada uno de vosotros, los que oís mi voz y la dais al aire.


Vosotros
que pasasteis por aquí
vosotros
que salvasteis del naufragio mis palabras
que vendisteis lo que había que vender
y comprasteis el pan.
Vosotros
que un instante
dejasteis de ser vosotros
y me soñasteis para vivirme.
Vosotros
pintureros atiborrados de sueños
domadores de lenguas escándalo
de temperamentos atemperados
rutinas de sábado
de diario
sobrios a días, ebrios a ratos.
Vosotros
que vinisteis/vivisteis
aunque fuera un instante.
Que me perdonasteis
que me reconciliasteis
que me odiasteis.
Que escuchasteis
lo que ni yo misma sabía
que tenía que decir.
Vosotros,
habitáis mis letras
y las hacéis volar
las alargáis al infinito
las mantenéis despiertas, vivas.
Vosotros
que acudís
que contempláis mis ruinas
mis vacilantes variaciones
sobre mi misma.
Vosotros
que conocéis todos los trozos
compuestos/descompuestos
fragmentos eméritos/herméticos
decolorados/ desteñidos
deshechos/ desconchados.
Que me queréis...
Seguid ahí,
presenciando mi fin,
por separado
por manojos
por retazos
por atajos.
Por favor.